Excite

¿Por qué a los españoles se nos dan tan mal los idiomas?

Nadie niega que aprender idiomas es fundamental en una sociedad globalizada, donde los medios de comunicación nos permiten asistir casi en directo a cualquier evento o suceso sin importar donde ocurra, y donde los medios de transporte nos pueden llevar a casi cualquier parte del mundo. Inglés, chino, alemán... son algunos de los idiomas que se pusieron y se han puesto de moda entre los europeos, no solo por curiosidad o avidez de conocimiento, sino por necesidad. Porque resulta que saber idiomas no es solo una cuestión de inclusión sociocultural, es sobre todo una cuestión laboral y de éxito empresarial.

    Twitter - belinguamalaga

El aprendizaje de idiomas en versión española

En España existe la creencia generalizada de que los idiomas y los españoles no nos llevamos bien por alguna extraña razón. Lo cierto es que, aunque podría decirse que a muchos españoles les resulta casi imposible tener una conversación en inglés (por mencionar el idioma que más se estudia en el país), esta dificultad no se puede extender a todos los hispanohablantes de nacimiento, procedan de la península ibérica o en cualquier país de habla hispana.

La realidad es que un estudio europeo afirma que España es el penúltimo país de la UE en el ranking de países donde se podría mantener una conversación en inglés; es decir, que en España, en la mayoría de los casos, se recurre sí o sí al idioma de Cervantes aunque tengamos delante a un angloparlante. ¿Pero qué pasa en España para que todo tienda a la comodidad de la versión española?

Tenemos miedo a hacer el ridículo

Más allá de la riqueza y el uso del léxico, para hablar un idioma como dios manda hay que pronunciarlo bien. Lo mejor es rodearse de nativos e imitar su forma de hablar. Seguramente no se rían de ti, o al menos no con maldad; pero en España, sobre todo en los corros de colegas, existe la mala costumbre de ridiculizar al que por su pronunciación sobresale en alguna conversación forzosa o forzada, ya sea por la presencia de un extranjero o por la necesidad de practicar. Es posible que esto ya no ocurra con tanta asiduidad como hace unos años, pero lo que está claro es que si te sientes ridículo hablando nunca aprenderás.

Todas las películas están dobladas

La industria cinematográfica tampoco ayuda. Mientras en la mayoría de los países vecinos se emiten las películas y las series en versión original subtitulada (ya sea cine o televisión), en España todo se dobla. Ciertamente, los mejores actores de doblaje son españoles, eso hay que reconocerlo; pero está comprobado que consumir demasiado metraje doblado entorpece el aprendizaje de lenguas extranjeras porque acomoda el oído a la lengua materna. Lo mejor es pues superar el miedo a la versión original y, llegado el momento, prescindir incluso de los subtítulos.

FOTOS: Ranking de los idiomas más hablados del mundo

Referentes sociales deficientes

¿Se puede esperar que el grueso de la población aprecie el aprendizaje de otros idiomas cuando los "españoles ilustres" la pifian una y otra vez? España se caracteriza por dar patadas a la didáctica de la lengua extranjera, desde políticos de primera línea chapurreando el inglés de aquella manera o destrozando el concepto de políglota, hasta personajes mediáticos de la farándula inmortalizando grandes frases como "minus moni", pasando por deportistas de élite felicitando la Navidad o banqueros multimillonarios hablando como Chiquito.

La metodología de enseñanza

Evidentemente, si hay un responsable principal de la baja tasa de individuos amantes de los idiomas, ese es el sistema educativo. En general, sin personalizar ni señalar a nadie. Se trata más de un batiburrillo de cuestiones culturales y metodológicas, como que se fomente el lenguaje escrito centrado en la gramática, y no se premie la comunicación verbal. La cuestión es que en un estudio realizado con antiguos alumnos de centros españoles más de la mitad afirmaron que lo que aprendieron en el colegio no les sirvió de nada y que terminaron pensando que no estaban hechos para los idiomas.

Problemas intrínsecos al alumno

Normalmente, y quizá debido a todo lo expuesto, los alumnos pequeños y mayores suelen mostrar una falta de motivación galopante que, junto a unas más que mejorables técnicas de estudio heredadas del colegio, hacen imposible que el gusto por los idiomas calen lo suficiente. A esto hay que añadirle los problemas de memoria y atención que, independientemente de la edad, suelen ser los principales responsables de la mala pronunciación y del fracaso en el aprendizaje de una lengua extranjera.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2018