Excite

El trabajo de 400.000 dólares al año que nadie quiere

  • Twitter - Anthonytheref

Tokoroa es un pequeño pueblo neozelandés en la provincia norteña de Waikato que debería estar plagado de galenos en paro dándose tortas por pillar el puesto que oferta Alan Kenny, un médico de familia sexagenario desbordado por el trabajo que no encuentra ayudante. Lo realmente sorprendente es que nadie quiera tomar el relevo ante la oferta publicada por el doctor Kenny, todo un puestazo en una mitad de un paraíso rural con unas condiciones laborales inmejorables.

Quién no firmaría un contrato de ayudante por más de 240.000 euros anuales, fines de semana libres, horario de oficina y tres meses de vacaciones con paga incluida... pues al parecer, nadie. El doctor Kenny lleva meses sin recibir ni una solicitud, cuatro para ser exactos, y ya no sabe de dónde sacar el tiempo y las manos para dar cuenta de las casi 50 consultas que tiene que atender cada día (el doble de la media oficial recomendada por los colegiados neozelandeses).

Todo un misterio al que este señor no encuentra explicación, sobre todo en estos tiempos de crisis y paro generalizado. Más allá de la anécdota, el doctor Kenny empieza a desesperarse tras dos años de búsqueda y la infructuosa ayuda de cuatro empresas de reclutamiento especializadas en el sector sanitario. Parece imposible que después de dos primavera ofreciendo un salario de cientos de miles de dólares neozelandeses este contrariado médico de cabecera no haya dado con el currículum adecuado o el perfil idóneo.

FOTOS: Los 10 trabajos más estresantes de 2016

Pero qué les pasa a los médicos isleños, ¿es que un sueldazo que supera en un 50% la media nacional de la especialidad no es suficiente? Quizá el sueldo no sea el problema, quizá sea la localización. Lo de irse a vivir al campo puede ser una idea atractiva por acá, pero en Nueva Zelanda lo rural no cuenta con ese toque retro-chic ya que los niños ricos que van a la Facultad de Medicina en Auckland prefieren quedarse en sus sofisticadas urbes; al menos eso es lo que piensa el doctor Kenny.

Pues nada, si los jóvenes médicos neozelandeses no quieren echar su jornada laboral en un entorno campestre y Alan necesita con tanta urgencia que le echen una mano, que tire de currículums españoles. Seguro que más de uno se lía la manta a la cabeza y se traga más de 24 horas de avión a cambio del contrato laboral de su vida, con unos ingresos de película y trabajo asegurado por una buena temporada, ya que por lo visto las consultas de la clínica no paran de aumentar.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2017