Excite

El cierre patronal no es un derecho universal

Las mediáticas turbulencias que atraviesan la NFL y la NBA ilustran gráficamente las distancias que separan a Estados Unidos y a Europa en materia laboral. En estas dos grandes competiciones deportivas se está valorando la posibilidad de efectuar un cierre patronal si sindicatos y empresarios no llegan a un acuerdo. En Europa está opción sería inviable.

Y es que en la mayoría de países de la Unión Europea no se reconoce el cierre patronal como un derecho del empresario para ejercer presión sobre sus trabajadores. Todo trabajador español debería saber que el empresario no puede prohibirle temporalmente el acceso a su puesto de trabajo ni suspender su remuneración.

Sólo en casos de fuerza mayor, como riesgo de ocupación o destrucción del puesto de trabajo, está justificado el cierre de las instalaciones. En ese caso, los empresarios deben aportar pruebas suficientes que justifiquen su decisión. Lamentablemente, las últimas semanas hemos tenido ejemplos notorios como los casos de Pipelife o Thyssenkrup. Sin embargo, se trata de una práctica aislada y duramente sancionada por la justicia española en caso de irregularidad.

Conviene no perder de vista que este derecho básico del trabajador no es igualmente respetado en otros lugares. En Estados Unidos, como ya hemos visto, se permite a los empresarios realizar dramáticos cierres patronales de varios meses de duración para presionar a los sindicatos en la firma de convenios colectivos o en la reestructuración de plantillas.

También en muchos países de Sudamérica la figura del cierre patronal está reconocida o, por lo menos, adolece de una ambigüedad que perjudica a los trabajadores. Son famosos los cierres voluntarios de distintos sectores en Argentina y Uruguay a lo largo de los últimos años; en ambos casos la medida iba dirigida a presionar al Gobierno más que a los sindicatos.

Imagen: kevinspencer en flickr.com

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2017